México en la Quinta Avenida

México en la Quinta Avenida

Justo cuando el sentimiento de extrañeza te sobrepasa, y lo único que quieres es estar en tus tierras, llega un momento mágico, como caído del cielo.
Iba junto con mis amigas recorriendo una de las calles que rodea Central Park, cuando empezamos a escuchar música un tanto familiar para nosotras, pero quizá para los estadounidenses no tanto.
Acercándonos hacia la Quinta Avenida (esa donde hay puras marcas carísimas), nos dimos cuenta de que estaba pasando un desfile. La cosa es que no era cualquier desfile, ni tampoco habían monos inflados enormes. No, era el desfile Hispano. Cuánta fue nuestra gran emoción de que nos cayera el veinte de que probablemente habría un carro alegórico de México llenando de alegría la Quinta Avenida!

Todo iba por orden alfabético; creo recordar que llegamos cuando Ecuador estaba pasando, así que todavía faltaba un ratito para que viéramos a México. Por lo tanto, nos quedamos paradas intentando ver entre las cabezas del público mayoritariamente hispano, lo que pasaba en esa famosa Avenida.

A los costados del desfile se distinguían puras cabecillas cafés y negras, sólo unas pocas güeras que andaban curioseando por ahí. Se notaba en sus caras un cierta extañación de ver a los hispanos tan felices de escuchar la música que sonaba en los carros alegóricos: cumbia, mambo, etc. La verdad es que no soy muy buena distinguiendo los tipos de música, pero el punto es que era del tipo que uno escucha en una boda y definitivamente se para a bailar aunque le duelan los pies.
Cada carro estaba arreglado de una manera muy alegre, haciendo alusión a los colores de su bandera nacional, mientras que otras personas de la misma nacionalidad bailaban detrás del carro usando la vestimenta típica del lugar, siempre con una sonrisa en la cara y dando lo mejor de sí. Lo más roba-corazones fue el ver a los pequeñitos dentro del desfile bailando su música tradicional. Ya saben, cualquier cosa en tamaño bebé da ternura.

Se podrán imaginar el calorcito en el corazón que sentí de ver a tanta gente unida, sonriendo y hondenado sus banderas, orgullosos de formar parte del grupo hispano viviendo en Nueva York. Dentro de este momento feliz, que me voy encontrando con un señor detrás de mí que vendía… churros! En ese momento recordé cuando fui a Disneylandia hace algunos ayeres, y me emocioné de la misma manera cuando vi un puesto de churros en el parque, para sólo encontrarme que no sabían para nada como los que tanto amo y que suelen encontrarse afuera de los templos. Grasita que vale la pena comer. Pero éstos se veían antojables, así que nos compramos un par de ellos y a pesar de que estuvieran un poco fríos, sabían casi como los mexicanos.
Me atreví a preguntarle al vendedor (en español, por supuesto) que de qué se trataba el desfile, y me contestó que es algo que sucede cada año desde 1985 con el propósito de demostrar que todas las culturas se aceptan y que todos son parte de la población neoyorquina, sin importar de donde vengan. Bastante lindo, no?

El momento de México se acercaba, pero con las prisas de tener que regresar a nuestras casas, mejor caminamos hacia donde estaba nuestro carrito alegórico. Como dice el dicho, ‘Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña’, y la encontramos justo enfrente de la tienda Louis Vuitton. Ahí estaba: un gran carro con los colores de nuestra hermosa bandera y gente bailando al son de la música tipo mariachi/banda. Fue muy curioso darme cuenta que de repente mi sonrisa no podía ser más grande, y sobre todo cuando volteaba a ver a los americanos que pasaban por ahí como queriendo decirles: ‘Miren! Soy mexicana y me encanta!’. Lo único que pasaba por mi mente, es lo suertudos que somos de tener un pasado tan rico, esos colores tan vibrantes, la danza, la gente, el sentimiento y la idiosincrasia que nos distingue, con sus partes buenas, malas o simplemente diferentes.

La vestimenta de los danzantes, para ser honesta, jamás la había visto antes en México, pero me pareció muy colorida y alegre, además de que no podía faltar la imagen de la Virgen de Guadalaupe plasmada en el lienzo. Se respiraba el orgullo, y también se exhalaba! Mis amigas y las demás personas a nuestro alrededor se la pasaron gritando ‘Viva México!’ y ‘Wooohoooo!’, con una que otra palabrilla altisonante por ahí. Yo simplemente estaba perpleja de que después de un día de hablar sobre cómo se nos antojaba una carne en su jugo y un agua de horchata, nos topáramos con este desfile que fue como una manera de la vida de decirnos: no sean lloronas, México siempre estará ahí.

Podrán decir que a una sólo le nace lo patriota cuando no está en sus tierras, pero saben qué es lo que pasa? A pesar de que es muy interesante ver los contrastes entre las tiendas de alcurnia como Van Cleef & Arpels o Tiffany y los carritos trayendo el orgullo mexicano a todo color, lo nuestro sigue estando en primer plano. Te ‘haces patriota’ porque te das cuenta de lo que formas parte, y también agradeces que los demás (los estadounidenses) se den cuenta de ello para mostrarle al mundo y a todas las televisoras que andaban de metiches ese día, que lo hispano tiene lo suyo.

Al final en vez de extrañar, agradecimos de haber sido parte de ese momento que sucede una vez cada año y que por casualidad nos lo topamos. Un agradecimiento a Nueva York por traernos un pedacito de México.

Anuncios

4 pensamientos en “México en la Quinta Avenida

  1. Gorda!! que bonita historia!!…. me encanto!!
    Aunque uno siempre estè orgulloso de su paìs, cuando se està fuera, claro que nos sale lo patriota al mil!!… Y cuando te encuentras a un paisano, no se diga!!
    Sigue disfrutando y no te olvides de los olores y sabores de nuestro lindo paìs….

  2. Apenas hasta hoy leí tu blog y la verdad esta muy bueno, estas aprendiendo mucho sobre diferencias culturales (punto para ti) y que padre que te sientas orgullosa de México yo lo estoy siempre y se que es un país extraordinario :’).
    Sobre los trajes de las personas en el carro alegórico de México, ya ves que dijiste que nunca los habías visto, bueno, pues resulta que este año el estado encargado de representar a México en el desfile de la hispanidad fue Veracruz, específicamente de la región de Totonacapan y Papantla (por eso traían esa onda de voladores, tu sabes… “aaaay Papantla tus hijos vuelaaan!!!” jajaja pues de ahí viene) y no se si por ahí viste una cabeza olmeca, pues en realidad no es de Veracruz, esta en Tabasco pero en fin esos 2 estados tienen muchas cosas en común (para que les platiques a tus niñas todo lo que puedas de México y las documentes de la mejor manera).
    Pues en fin, cuídate muchísimo y espero que la estés pasando de maravilla! te mando un gran abrazo y si por ahí tienes alguna preguntilla de inmole folclórico me dices! jajaja un beso!

    • Woooooooooooooooooooooooooooooow! Increíble tu información Mel! jaja de verdad muchas gracias, ahora lo entiendo todo! Y sí, no sabes cómo estoy apreciando México ahora que estoy lejos de él, sin duda jamás lo veré de la misma manera :’)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s